miércoles, 2 de abril de 2014

Críticas hacia los niños

Los niños se toman casi siempre las críticas como desaprobación. Los padres que están dándole la lata a los niños constantemente, están diciéndole de forma indirecta " no veo nada bueno en ti; de hecho, eres un caso un caso imposible". Aun cuando critiquen a los niños "por su propio bien", aun cuando crean que las críticas son necesarias para enseñar, aun cuando tengan alguna justificación para sus críticas, no importa. Para el niño es una falta de aceptación, un sentimiento de no-bueno. Tras lo cual, normalmente, el niño empieza a creer en y a sentir profundamente este no-bueno.

Albert Ellis. Como vivir con un neurótico.


jueves, 20 de marzo de 2014

Taller Habilidades Parentales Bogotá

Abril 5      Habilidades parentales II
Mayo 10  Dinámica Familiar
Junio 14   Desarrollo Madurativo
Julio 5      Duelo

Cada taller teórico-práctico tiene una duración de 2 horas: 9:30 a 11:30am

Informes en Bogotá: Patatin Patatero telf: 2532201 cel: 3103439929/ 3214692897


jueves, 13 de marzo de 2014

Como hacer críticas constructivas:



  • Juzguemos la conducta o la actuación, no a la persona.
  • Seamos objetivos y concretos en nuestros comentarios
  • No insistamos en errores o conductas del pasado y centrémonos en ver qué cambios se pueden hacer para mejorar.
  • Escuchemos atentamente para ver si la persona tiene alguna dificultad u objeción en relación con los cambios propuestos.
  • Reconozcamos haber oído y comprendido lo que se nos ha dicho, y no sólo las palabras, sino también su significado. (parafraseo)
  • Expresémonos con firmeza y seguridad, es decir, sin titubeos ni agresividad, e intentemos lograr un resultado o un compromiso satisfactorio para ambas partes.

Como señalan Dryden y Gordon: Criticar la actuación o la conducta de alguien no es un fin en sí mismo: la crítica constructiva tiene un objetivo. Ese objetivo es cambiar la manera de realizar un trabajo, cambiar algún aspecto de la actuación de una persona o provocar un cambio de conducta.

Michael Neenan y Windy Dryden. Coaching para vivir.

miércoles, 30 de octubre de 2013

LAS 7 DIRECTRICES PARA UNA BUENA RELACIÓN Y COMUNICACIÓN



1.    Acepte a su pareja “tal como es”: No culpe. Acepte que, si mantiene la relación es para encontrarse bien juntos, no para arreglar, reformar o perfeccionar a su pareja. Responsabilícese de sus propios sentimientos. Puede permitirse el influir en su pareja, pero no exigirle que cambie. Y dele también la libertad para que influya en usted. Sí, para que le persuada y le informe.
2.    Manifieste su aprecio con frecuencia: Evite las críticas constantes. Reconozca con frecuencia las cosas buenas de su pareja, aunque sea por pequeñas cosas. Encuentre, descubra  o incluso cree cosas que valora realmente en su pareja y hágalo saber. La sinceridad y la honestidad son muy importantes aquí. Evite una relación de tipo “asesino”, criticando frecuentemente a su pareja.
3.    Comuníquese desde la integridad: Sea honesto respecto a las creencias y las evidencias que estén en desacuerdo con sus propios puntos de vista de lo que está sucediendo. Cuando su pareja tenga razón, admítalo. Sea sincero, pero con tacto. Acepte la existencia de diferentes percepciones de una misma cosa. Establezcan el acuerdo de no castigarse uno al otro y háganlo honestamente. Acuerden que ambos van a ser honestos y que van a creer en la honestidad del otro.
4.    Comparta y explore las diferencias con su pareja:  Explore los desacuerdos con su pareja con el fin de ir hacia un acuerdo en el que salgan ganando los dos, de alcanzar una resolución  que acepte parte de los dos puntos de vista o con el fin de estar de acuerdo en el desacuerdo. Además, este dispuesto a llegar a un arreglo, sin hacerle creer que está de acuerdo cuando, en realidad, no lo está.
5.    Apoye los objetivos de su pareja: No renuncie a su propia integridad ni a sus puntos de vista o deseos importantes, pero vaya hasta donde se lo permita su honestidad para apoyar a su pareja, aun cuando usted esté claramente en desacuerdo.
6.    Concédale a su pareja el derecho a equivocarse: Respete el derecho de ambos a ser una persona falible (su inalienable derecho a cometer errores y a aprender de sus experiencias y errores).
7.    Reconsidere sus necesidades como objetivos que puede alcanzar con posterioridad: Esta es una directriz que le va a permitir trabajar adecuadamente con las otras seis directrices. Cuando no consiga lo que quiera o desee, recuerde que no tiene por qué conseguir lo que quiere, ¡ahora o nunca!
Opte por practicar las siete directrices como un compromiso unilateral, haga lo que haga su pareja. Cada vez que las cosas no le salgan bien, intente descubrir dónde se  equivocó. También puede que tenga algo importante que aprender sobre su manera de hablar o de escuchar.


Como mejorar las relaciones íntimas. Albert Ellis & Ted Crawford. 2003

viernes, 25 de octubre de 2013

Reflexión

"LA VIDA ES COMO UN ARCO IRIS, CUANTOS MÁS COLORES VES, MÁS OPORTUNIDADES TIENES". María del Carmen Vera M.

domingo, 20 de octubre de 2013

LOS CELOS

El tema de los celos es una amenaza real o imaginaria a nuestra relación con nuestra pareja por parte de otra persona (rival). Los celos malsanos se han descrito como “una preocupación irracional excesiva por la fidelidad de la pareja y que carece de bases objetivas” (Bishay y otros, 1996, pag9 ). Si padecemos celos malsanos, podemos inferir lo siguiente: que el “abandono” de nuestra pareja es inminente, que nuestra relación está amenazada cuando no es verdad, las conversaciones de nuestra pareja con otra persona son prueba de infidelidad, que ya no tenemos en exclusiva la atención o el amor de nuestra pareja y que nuestra pareja actúa de una manera que viola nuestros “derechos de propiedad”. Los celos se suelen combinar con otras emociones, por ejemplo: ¿y si me deja? Sin ella no podré vivir” (ansiedad); “si se siente atraído por otra mujer es que me encuentra repulsiva” (depresión); “Le romperé  la cara a ese cabrón por intentar quitármela” (ira). Según Hauck (1982), la causa de los celos no es la desconfianza hacia nuestra pareja, sino la falta de confianza en nosotros mismos: nuestra supuesta incapacidad de afrontar y vencer a rivales reales o potenciales porque nos creemos inferiores a ellos (por ejemplo, por no ser tan atractivos o buenos en la cama).
Cuando sufrimos celos malsanos es probable, entre otras cosas, que busquemos constantemente que nuestra pareja nos confirme su amor (de verdad me quieres?), que controlemos su conducta (“Me dijiste que fuiste al bar el viernes por la noche, pero Juan me dijo que no te vio), que busquemos indicios de infidelidad ( revisarle el celular para buscar conversaciones comprometedoras), que limitemos sus movimientos (“no quiero que vayas a la fiesta de tu oficina) y que la acusemos continuamente de infidelidad (“no me mientas más, sé que la estás viendo”). El resultado más previsible de esta conducta es conseguir que se aleje de nosotros mismos la persona a la que decimos querer tanto!
En los celos leves o moderados (lo que Ellis  [1996] llama “celos sanos”), también inferimos la existencia de una amenaza para nuestra relación pero la usamos como un estímulo para descubrir que puede funcionar mal en la relación e intentar corregirlo de una manera constructiva (por ejemplo: nuestra pareja está harta de que trabajemos tantas horas y de nuestra escasa actividad sexual, y nos comprometemos a dedicarle más tiempo tanto dentro como fuera de la cama). No exigimos la exclusividad de la atención o el amor de nuestra pareja porque comprendemos que puede ser atractiva para otras personas, sin que ello signifique que acabe en la cama con alguien.
Si la infidelidad ya se ha producido y aún queremos salvar la relación, podemos exponer con firmeza qué cambios esperamos en la conducta de nuestra pareja y las consecuencias de una “recaída”. Si somos rechazados por nuestra pareja, no debemos rechazarnos nosotros mismos a causa de ello porque la evaluación que hagamos de nuestra persona está en nuestras manos, no en la suya (“puede que ya no me quiera, pero aún puedo conseguir una pareja si así lo deseo).
En conclusión es importante identificar si “sufrimos de celos malsanos” y buscar soluciones a esto, de manera tal, que en futuras relaciones de pareja nos ahorraremos mucho “sufrimiento” y orientaremos más nuestra atención a disfrutar de la persona que hemos elegido.

Coaching para vivir. Michael Neenan y Windy Dryden. 2002

Adaptación: MC Vera M. Instituto Albert Ellis Colombia

viernes, 18 de octubre de 2013

10 TIPS PARA UNA BUENA COMUNICACIÓN


1. Evita juzgar

2. Intenta no etiquetar

3. Trata de no asumir una posición acusatoria

4. Recuerda no “sacar el pasado judicial”

5. No compares

6. Evita las amenazas

7. Describe tus emociones en vez de atacar o manipular con ellas

8. Mantén tu lenguaje no verbal abierto y receptivo.

9. Expresa mensajes completos y concisos

10. Verbaliza mensajes claros